Skip to content

Hay un líder en cada uno

September 26, 2011

Coordinada por Josnely Bueno

Cuenta la historia de un rey de La India que poseía uno de los palacios más hermoso y uno de los reinos más bendecidos de todo oriente. En cierta ocasión, se le hacer acerca uno de sus súbditos y le dice: “Rey, quisiera conocer la clave

para que, a pesar de tener todas estas posesiones y lujos, siga siendo una persona humilde, amorosa y de bendición para los demás. ¿Cómo ha logrado ser humilde en medio de tanto oro?”.

“Te lo revelaré si recorres mi palacio para comprender la magnitud de mi riqueza”, le dijo el rey. “Pero lleva una vela encendida, si se apaga, te decapitaré”.

El súbdito comenzó su caminata por el palacio recorriendo todo el lugar lleno de belleza y esplendor, con la vela en la mano. Al final del paseo, el rey le preguntó:

“¿Qué piensas de mis riquezas?”, “No vi nada, solo me preocupé de que la llama no se apagara”, respondió el súbdito.

“Ese es mi secreto”, le respondió el rey. “Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior que no me interesan las riquezas internas”.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de el mana la vida. (Proverbios 4:23)

Esta enseñanza de este súbdito es lo que deberíamos de aprender cada uno de nosotros. Es el principio de un real liderazgo.

Según y como uno es en el corazón, así somos en realidad. De acuerdo a lo que uno tiene en su corazón así mira.

Podemos definir que liderazgo es la capacidad de influenciar a otros por medio de la inspiración, generada por una pasión, nacida de una convicción, producida por un propósito. Por eso, no podemos confundir la palabra líder con la palabra seguidor, supervisores y gerentes.

Un buen líder no solamente sabe hacia donde se dirige sino que inspira a otros.

Los grandes líderes no desean liderar sino servir.  La palabra líder nace en el corazón del hombre, y en tu corazón está lo bueno

y excelente que Dios ha puesto en ti. Tú tan solo tienes que dejarlo salir como vengan circunstancias extraordinarias que te haga demostrar tú potencial latente, y ahí se empezará a crear un carácter en ti que inspirará seguridad y confianza de otros.

Hay hombres que si fuese por el perfil psicológico, filosófico, nunca hubieran sido líderes.

Moisés, un fugitivo de la justicia de faraón, asesino y hombre de excusas, fue el mayor establecedor de leyes de la historia.

Gedeón, un cobarde, baja autoestima, lástima, miedo, era el más pobre y débil de Israel, fue el mayor líder y guerrero de su generación.

David, insignificante pastorcillo, el último de la familia, en el chiquero, fue el más grande rey de la nación de Israel.

Pedro, pecador, impulsivo, prepotente.

Abraham Lincoln, poca educación, estilo de vida pésimo, fue considerado el mayor Presidente de Estados Unidos.

La Madre Teresa de Calcuta, una simple monja de Macedonia que decidió dedicar su vida a la caridad de los indigentes de La India, Premio Nobel de la Paz.

Dios nos creó a su imagen y semejanza. Quizás dentro de ti esté encerrado un líder y por el mal concepto que solo la gente especial es llamada a la elevada posición, no lo eres.

Hay un líder en cada uno, esperando servir a su generación. Busca en tu corazón y súbelo a tu mente, tu propósito, pasión, persistencia, y levántate. Dios te hizo para ser líder.

 

Fuente: Iglesiadedios.org.do

One Comment leave one →
  1. Odette Nader permalink
    September 27, 2011 2:30 pm

    Muy acertado . Me encanto.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: