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Ay, la AMET

October 3, 2010

Esmeralda Montero

El sol anuncia que un nuevo día comienza. El gallo ya canta hasta quedar ronco, los que hacen botar sudor de su frente con su trabajo digno para así llevar la comida a la mesa ya se levantan y salen a batallar con el nuevo día.

Un hombre humilde que vive de su trabajo como mensajero y cuyo instrumento principal es su motor, sale a trabajar como todos los días sin imaginar que hoy sería blanco de la sed de sangre humilde que al parecer invade a la mayoría de los agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), como es lógico con sus facturas preparadas para repartirlas.

El desgraciado protagonista de esta crónica tomó las calles del país que lo vio nacer, incauto y confirmado en su suerte. ¡vaya error!

27 de febrero, una típica tarde dominicana, calor, transito disparatado, niños limpiando vidrios, y los perros feroces encargados de dirigir el transito armados y creando tapones, como siempre, un mal ciudadano despoja de su cartera a una señora, y escapa.

A toda velocidad, la señora grita despavorida, los AMET corren como quien puede resolver algo. Vaya ilusión. Nuestro mensajero, ajeno a lo que pasa y con el motor similar al que sustrajo la cartera, es impelido por el oficial para detenerse y este se detiene. Urga en sus bolsillos en busca de los documentos que demuestran su inocencia, que es hombre honrado y que anda trabajando. Pero el AMET tiene curiosidad de ver la efectividad de sus balas, tira del gatillo dos veces con disparos que van al aire pero no es suficiente y unos pocos metros del motorista le dispara la espalda perforándole los intestinos y la columna vertebral.

La sangre se aterra. El asesino con licencia para matar acaba de sumar una victima más a la lista de las estadísticas de muertes, se da a la fuga y el cuerpo agonizante de un joven de 22 años es levantado por los demás AMET como si fuera un saco de basura y colocado en una camioneta rumbo al suplicio de un hospital, y este es sólo un ejemplo más de lo bien que marcha mi país y sus instituciones.

2 Comments leave one →
  1. cesar vilomar permalink
    October 15, 2010 6:16 am

    Buen trabajo periodistico

  2. natacha permalink
    November 2, 2010 12:59 pm

    ES una triste realidad que arropa nuestro pais!! con fe en Dios esperemos que algun dia pueda ser diferente..

    @ Esmeralda ; buen trabajo , me encantan tus cronicas , sigue hacia delante y que Dios te vendiga y te sigua dirigiendo.

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